miércoles, 18 de septiembre de 2013

Pablo Tigani: La FED mantiene plan de estímulo sin fecha (Copyri...

Leemos un titulo: “Oportunidad para ganar dinero”. Es el anzuelo adecuado para pescar inversores. La pasión del inversionista-miembro abstracto de la economía capitalista-, sigue siendo la ganancia.
 
La tarea es acoplar, complementar lo que esta disperso, identificar en cualquier parte a “esa gente en constante búsqueda”.
 
Capital + emprendedores = inversiones irritantes. Cuadrillas de soñadores con voluntad de transformar contextos, disputándole escalones a la jerarquía económica establecida.
 
Si el Estado ayuda, juntos pueden superar problemas, interrumpir tradiciones y remar contra la corriente; para crear nuevas formas de ganar dinero, fondeando la innovación.
 
Me gustan esos personajes de negocios con una ideología ambigua-medio hippies, medio empresarios-que se atreven a proyectarse a lo inédito, porque en el capitalismo son los únicos que desafían lo establecido generando riqueza, al tiempo que están abiertos para pensar en “la gente”. De hecho existen los “emprendedores sociales”.
 
Marx dijo que antes del derrumbe, el capitalismo entraría en una larga etapa de crisis permanentes, interrumpidas por alzas débiles o por acontecimientos casuales. -¿Estaremos llegando?- Porque en este momento la economía mundial crece en forma dudosa y atenuada-es la experiencia histórica de las salidas después de las crisis financieras, siempre han sido débiles-. Hoy es tan grande el miedo de la Reserva Federal de interrumpir la modestísima recuperación económica en los EE.UU., que en las últimas semanas el “Comité de Regocijo del Pueblo de Springfield” se esfuerza por transmitir que mantendrá la extravagante política monetaria. Sepamos que al primer titubeo podría generarse otro extraordinario naufragio en los mercados financieros mundiales, aunque los cómplices del silencio lo nieguen.
 
A mediados de 2013, EE.UU. dijo que dejaría la actual “súper laxitud monetaria” en 2015, cuando el desempleo eventualmente sea “bosquejado” en 6.5%. Sin embargo hace instantes, y en las últimas semanas, con el fin de calmar a los mercados, Ben Bernanke llegó a sugerir que, aún cuando se alcanzara esa tasa de desempleo, la Reserva Federal podría postergar el inicio de la suba de las tasas de interés. La declinación del capitalismo, tal y como lo conocimos antes de 2008, esta en marcha.
 
El estado argentino debe crear un poderoso ecosistema de innovación y emprendedorismo neo-schumpeteriano que permita sostener por varios años, las tasas de crecimiento bien altas, para darle aire a nuestro Gumersindo Keynes que se ha fatigado.
 
Linda la oveja Dolly, estoy feliz por los 1.000 científicos que regresaron a la patria; los progresos alcanzados en el ministerio de Ciencia y Tecnología son encomiables.
 
La cuestión es que en la economía como en el futbol: “goles son amores”. Me refiero a los “resultados concretos que deben exhibir las inversiones realizadas. En algún momento, estas maravillas científicas deben convertirse en “empresas innovadoras” que agregan valor a nuestras exportaciones, generan aumentos en la productividad, organizan productos diferenciados para ganar espacios comerciales, etcétera.
 
A esta altura luce imprescindible “matchear” la capitalización real, con la inversión realizada en científicos y recursos asignados. Conectar Ciencia y Tecnología con el mundo real de los negocios es un “deber”, la presidenta lo parafraseó en más de una oportunidad. Hello!


Tenemos que exportar “helado de soja”, empaquetado en “garompotileno” y ganar flujos de divisas. Podemos escribir 10 volúmenes acerca de la importancia del “garompotileno” en la envoltura del “helado de soja”, pero es menos importante que exportar ambos productos con mano de obra argentina.
 
La economía argentina necesita aprovechar el talento repatriado, sumándole inversión, emprendedorismo y gerenciamiento. Como dice la Presidenta, nosotros no emitimos dólares, ni tampoco podemos mantener los estímulos estadounidenses.

jueves, 12 de septiembre de 2013

Pablo Tigani: Pragmatismo para todos y todas (Copyright DIARIO R...

Lo digo categóricamente, entre 2012-2013 asistimos al mayor stress económico primero, y político después; desde la crisis de 2008-2009. Esta situación ha permitido demostrar nuevamente, un alto nivel de racionalidad económica-política, el que durante diez años ha desorientado a todos los contendientes, y mucho más ahora en esta “última apuesta”. Sabemos que las consecuencias de una exuberante demanda de divisas en la Argentina, ha volteado y/o desestabilizado presidentes, debido a la pérdida de popularidad o dificultando la gobernabilidad, obligándolos a adelantar las elecciones o entregando el poder en forma anticipada.

Frente a esta pulseada, en 2013 el gobierno viene adoptando algunas decisiones más enfocadas a la actual coyuntura que a la utopia, y es probable que esta actitud se mantenga hasta el final del mandato de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Entre las medidas económicas mas destacadas hay que mencionar que se subió el precio exportable del (barril) crudo, se ajustó el precio del gas natural adicional en boca de pozo y se decidió pagar por adelantado el 75% del subsidio con un aumento del gasto presupuestado de 2.870 millones de pesos.

Al firmarse el acuerdo con Chevron se permite ahora a las petroleras exportar el 20% de su producción sin pagar retenciones y disponer libremente de las divisas de dichas exportaciones. Se creó el Fideicomiso para devolverle las retenciones a los productores de trigo tras una pésima cosecha, se aplicó un importante ajuste en las tarifas de trenes y colectivos y se aumentó fuerte los precios de naftas y combustibles. Se liberó divisas para los exportadores, así que pueden pagar sus préstamos en el exterior; y por ultimo se cedió a Edenor y Edesur los ingresos cobrados por el “Programa de racionalización del uso de la energía”.

En el orden político, el CEO de YPF, Miguel Gallucio admitió el problemático déficit energético, mientras Insaurralde aceptó implícitamente que la inflación real es mayor a la del INDEC, a la vez que propuso bajar la edad de inimputabilidad penal. Berni dijo que la inseguridad es “palpable”; Scioli reemplazó a Casal por Granados. Se elevó el mínimo no imponible de ganancias salariales y monotributistas, y se subió los topes salariales para cobrar asignaciones familiares. Se envió al Congreso un proyecto de ley para gravar la compra/venta de títulos y acciones que no coticen en bolsa y los dividendos para compensar recursos por la suba del mínimo no imponible. Se reabrió el canje de deuda y se suspendió la Ley Cerrojo (razón por la cual la justicia estadounidense esgrimió falta de voluntad de pago). Se aceleró de manera significativa el ritmo de devaluación, y durante 2013 el BCRA comenzó a aplicar una política sustancialmente más moderada que hace un año, en términos de expansión monetaria.

Ante la obviedad de lo expuesto, un escenario pos elecciones en el cual el gobierno renueva el equipo económico no tiene probabilidad cero-por la implementación de un programa diferente al comenzado en 2011-, pero lo veo muy difícil.

Si se mantiene el rumbo económico, de igual modo el gobierno puede enviar a algunos miembros del equipo económico a las duchas. Sin embargo la historia dice que se debe pensar en un escenario pos elecciones en el que el gobierno “banca a full” a todo su gabinete. Las incorporaciones no parecen estar en la agenda; el estilo de gestión requiere un perfil de funcionario económico muy difícil de conseguir. En cualquier caso, creo que no se aceleran la tasa de inflación ni la brecha cambiaria, y no se resiente el nivel de actividad, en forma significativa. Veo una tasa de crecimiento de 4/5% en 2013, luego más moderada; con un nivel de inflación semejante al que ve Insaurralde. El único problema podría ser que habiendo dado semejante giro al pragmatismo peronista, las expectativas de los agentes económicos no se conformen.

martes, 3 de septiembre de 2013

Pablo Tigani: Economia y Universidad

Pablo Tigani: Economia y Universidad: Para el economista, la economía es su problema. En general, todo problema se plantea en forma de pregunta, aunque el economista formado en...

lunes, 2 de septiembre de 2013

Pablo Tigani: Economia y Universidad

Pablo Tigani: Economia y UniversidadPara el economista, la economía es su problema. En general, todo problema se plantea en forma de pregunta, aunque el economista formado en las universidades de los últimos 35 años no se pregunta nada; dispara automáticamente respuestas inapelables. Existen ciertas preguntas que se podría formular un economista reflexivo. El problema es que el economista fue formado en el enfoque “monetarista” y no se hace preguntas; sino, refiere “juicios indiscutibles, incontrovertibles”.
-¿Que cosas son las que a un economista le impiden dudar y reflexionar, teniendo en cuenta que dispone de Internet y otros avances científico-tecnológicos que les permiten tener información al instante?-
La primera razón es que este arquetipo de economista estandarizado por la universidad, cree reconocer los síntomas sin la necesidad de cuestionar su impresión. Presume sobre la evolución futura, y las causas previas de los problemas económicos, sin la necesidad de hacerlo desde ninguna otra perspectiva que la establecida.
En segundo lugar, a pesar de disponer de modelitos y medios tecnológicos cada vez más poderosos a la hora de investigar; los entornos de poder y la información disponible desde ese ecosistema, le facilita y fortalece la “postura” expuesta en el párrafo anterior.
Por ultimo, piensa siempre en utilizar las mismas herramientas (instrumentos de política macroeconómica) estandarizadas para cambiar acontecimientos que son claramente diferentes. Y, como lo aprendido en su “adiestramiento” involucra la inducción hacia prejuicios ideológicos-condicionamientos del poder en la enseñanza-, todas estas restricciones hacen que para ellos los problemas sean inabordables desde ciertas perspectivas.
Pongamos por caso la inflación. Un tiempo después de la sanción de la Ley de Convertibilidad-época del Ministro de Economía Domingo Felipe Cavallo-, ya la inflación no era considerada peligrosa, puesto que había sido controlada. Hasta 1991 se había intentado frenar el aumento de los precios, a través de políticas contractivas (recesión y desempleo). Luego de 10 años de estabilidad, en 2001 estalla la crisis y se descubre el carácter pernicioso y endosable socialmente, de haber resuelto la inflación mediante un mecanismo de endeudamiento creciente, que emitiendo títulos (en diferentes tipos de moneda) en lugar de pesos, condicionaría el futuro económico en el largo plazo.
Hasta mediados de los setenta, entre los instrumentos y herramientas económicas se contaban con controles y regulaciones que mantenían un cierto aislamiento de las conductas especulativas perniciosas. Teoría keynesiana, expandiendo la base monetaria y aumentando el gasto publico cuando había que atacar un debilitamiento de la demanda agregada, combinando estas medidas con políticas de ingresos activas, consistentes con la creación de empleo y aumentos de salario.
La eficacia de estos métodos fue cuestionada cuando la crisis del petróleo genero un fenómeno llamado “stagflation” (inflación combinada con estancamiento-a mediado de los 70’). Es decir, la ciencia económica había logrado sacar a la economía mundial de “La Gran Depresión” (1930-1970), y ya sabia cómo y por qué no debía producirse una depresión, pero no se estaba al corriente aún de cómo remediar las causas de la inflación.
Fue con el resurgimiento de los clásicos (neo-clásicos/neoliberales) y el nacimiento del monetarismo, que la política monetaria logro controlar la inflación, mediante fuertes subas de las tasa de interés y contracción de la base monetaria.
No estoy seguro que este sea un ejemplo de vinculación entre conocimientos científicos logrados y resolución de problemas, porque en toda resolución de problemas, como aquellos a los que tienen que enfrentarse los economistas, los conocimientos científicos cumplen un papel fundamental. El caso es que hablamos solo de “herramientas” para lograr la resolución de determinada situación, pero con frecuencia no es sustentable en el tiempo.
En el devenir de la economía, muy a menudo, los problemas económicos resueltos, inducen al planteo de nuevos problemas y desafíos. Es interesante rescatar algunos aspectos relevantes:
Todo problema económico requiere un diagnóstico, es decir, una evaluación de estado de situación.
Para ello disponemos de información inicial, pero dije que hoy resulta ser escasa, poco confiable, insuficiente y sesgada. Por eso es importante recoger más información, evaluar las fuentes y los intereses a los cuales responden (incluyendo es necesario percatarse si reciben esponsorizacion o mecenazgo las consultoras o fundaciones proveedoras).
La selección del tipo de información que será necesaria, así como las vías disponibles para su obtención es parte fundamental del proceso de cualquier diagnóstico. Una vez obtenido el diagnóstico, se analizan las distintas alternativas (herramientas) conocidas para su solución; lo que en el caso de la inflación, sería mayormente, de tratamiento doloroso para la sociedad en su conjunto; mucho mas en un país con una historia como la Argentina.
Respecto de este punto es importante referirnos a dos cuestiones. Una es que en economía los instrumentos que denominamos “alternativas de solución” de los problemas, es decir, los tratamientos posibles, suelen estar bastante protocolizados y establecidos: los economistas neo clásicos/neoliberales-los que pululan en el poder mundial y sus organizaciones locales-admiten como válidos ciertos procedimientos estandarizados y no otros que no encuadren en un pensamiento dogmático-aunque se niegue la politización o la ideología de las herramientas escogidas, que por otra parte, hablan por si mismas. Esto limita el universo de estrategias a elegir, ignorando intencional y sistemáticamente que existen distintas alternativas. Los economistas neoliberales suelen reunirse y efectuar interconsultas (en plazas como el Foro Económico de Davos o la reunión anual del FMI, etcétera) para tomar decisiones, a cual mas cruel, para la sociedad mundial. Y para ello se toma en consideración la inflación como una anomalía que hay que eliminar de cualquier modo y con cualquier costo social. Esto se hizo siempre sin tomar en cuenta los aspectos contextuales de la economía y la sociedad que suelen ser relevantes; como escoger la alternativa para combatirla, siempre se ha hecho generando desempleo, caída del salario, abandono del sistema de salud, reducción del presupuesto a la educación, jubilaciones, planes sociales, etcétera.
Todos estos asuntos influyen en el equipo económico del gobierno, a la hora de tomar decisiones respecto de qué tratamiento; es decir, qué estrategia se puede llevar a cabo para resolver el problema de la economía.
Para la toma de decisión acerca de un plan económico; o estrategia para resolver el problema, debemos considerar a) las condiciones y el contexto. b) los recursos y las restricciones con que contamos.
Es posible que distintos tácticas lleven a un mismo resultado. Alguno puede ser más exitoso que otro, por ejemplo, que implique menos costos sociales, o que el plan de estabilización dure menos tiempo y deje menos secuelas, en términos de desempleo y caída del salario real. En toda decisión puede haber errores de diagnóstico, debido a fallas, escasez de información, falta de conocimientos científicos suficientes; pero lo más grave es cuando se ejerce la manipulación, con el objeto de dar respuesta a intereses establecidos.
Estoy diciendo que la universidad de ciencias económicas debe formar mentes profesionales más científico-sociales, y menos volcadas al “interés por el dinero”. No se trata de plantearles a los alumnos las opciones que se realizan a los trabajos de las elites, sino situaciones problemáticas a resolver, de modo similar a las que se les presentan a otros profesionales y, obviamente, vinculadas con los contenidos que tienen que incorporar a través del aprendizaje.
Un problema económico le permitirá a los alumnos diagnosticar-como en las ciencias de la administración-, requerir y recoger información complementaria y significativa, evaluar los recursos disponibles propios y externos, proponer caminos alternativos para obtener soluciones, y por ultimo tomar decisiones respecto a cual es la opción que consideran la mejor; reflexionando en base a qué criterios las eligieron y finalmente evaluando los resultados de su aplicación.
En todo este proceso deberían poder entrar en juego sus hipótesis y concepciones previas acerca de la economía, de modo que, lo más probable es que logren niveles de avance y, por lo tanto, un “nuevo aprendizaje”.
En este sentido, si descubriéramos conocimiento científico económico-social, este constituirá una nueva herramienta y a la vez, en la medida de lo posible, un logro que se de a través de un proceso de producción intelectual. Incluso para un “inconverso económico-social”, los conocimientos científicos teóricos cobrarían sentido y cabal comprensión cuando fueran contrastados y puestos en práctica.
Algo similar que lo que sucede en el aprendizaje tradicional de cualquier tópico, debería suceder con la economía. No hace falta ser un constructivista ortodoxo para acordar que los conocimientos se desarrollan en el contexto de situaciones donde son problematizados, y el planteo de problemas a resolver es una situación de aprendizaje por si sola.
Así, los conocimientos “teóricos” que el alumno debe aprender en la universidad, los conocimientos previos que dispone como bagaje de lectura, y la infraestructura cognitiva para acceder comprensivamente al mundo, se pondrán en interacción, a través del planteo concreto de los “problemas económicos”, y no de rústicas abstracciones matemáticas que devienen en un simple razonamiento vertical y lógico.
Si estos problemas son puestos en determinados contextos, para que no sean sólo problemas como aquellos que se plantean experimentalmente sino situaciones a resolver en la realidad o en simulaciones de la realidad, entonces pondremos a los alumnos de ciencias económicas en situaciones similares a las que se les presentan a los Ministros de Economía de los países.
Es obvio que los alumnos no son Ministros de Economía, pero menos aún son científicos. Es decir que el modelo más afín para emular en el trabajo del aula seria el modelo del Ministro de Economía o el Secretario de Estado de Finanzas, Industria, Comercio, etcétera; porque en todo caso, contribuirá, también, al aprendizaje de aquellas nociones que son propias de las ciencias económicas, en lugar de sostener idealizaciones inconducentes y letanías hipnóticas conceptuales heredadas del siglo XVIII.